Malmö. Una historia argentina narra el recorrido de María Ramírez, una de las niñas que pasó por el Hogar Casa de Belén tras el asesinato de su madre durante la última dictadura. A partir de años de investigación y una profunda colaboración con la protagonista, Mónica Szurmuk construye un relato sobre la violencia estatal, pero también sobre la capacidad de reconstruir una vida, narrar el pasado y encontrar nuevas formas de habitar el presente.
– ¿De dónde surgió la idea inicial de esta historia?
La idea inicial de esta historia surge de una obsesión. Yo vivía a pocas cuadras de la Casa de Belén cuando era chica y me enteré de la existencia de este hogar por una compañera de colegio que iba a la parroquia y cuyos padres estaban en la comisión directiva de la Casa. Ella me contó que chicxs sin familias iban a vivir en ese lugar en lugar de estar institucionalizadxs; que iban a tener una experiencia familiar. Empecé a desconfiar de esta historia cuando conocí a una chica que tenía una prima que había desaparecido embarazada y cuyo hijo no había sido entregado a la familia. Ahí empecé a dudar, a preguntarme si en este lugar que se había fundado en 1977 no habría hijxs de desaparecidxs. Fui a Abuelas a contar la historia, ellas ya sabían de la existencia de este lugar y ya habían tenido encuentros terribles con la jueza Marta Delia Pons, que estaba a cargo del tribunal de menores de Lomas de Zamora y que era quien estaba a cargo de los casos de lxs niñxs que fueron internadxs en la Casa de Belén.
– ¿Cuánto tiempo te llevó escribir el libro?
El libro en sí me llevó probablemente 3 o 4 años, pero la investigación del caso duró mucho más. En un principio éste iba a ser un libro académico, pero después me fui dando cuenta de que podía contar esta historia de otro modo. Una noche me crucé con un libro de una autora vietnamita-canadiense –“Ru” de Kim Thuy– que cuenta una historia terrible de expulsión, refugio y retorno en fragmentos y pensé “eso es lo que quiero hacer yo”. “Malmö. Una historia argentina” es un libro en fragmentos, tiene diferentes hilos que se van enlazando y que muestran diferentes aspectos de esta historia que incluyen el recorrido de María Ramírez, el derrotero judicial, mi propia relación con el caso y referencias a otros textos literarios que contaron casos parecidos.

Foto: Página 12
– Malmö cuenta el secuestro y el traslado al Hogar Casa de Belén de tres niñes durante la última dictadura, en una trama atravesada por la complicidad del Poder Judicial. ¿Fue difícil reconstruir las acciones de quienes debían protegerlos?
Fue muy difícil reconstruir las acciones de quienes durante la dictadura debían proteger a lxs niñxs y no solamente les ocultaron su identidad y les quitaron la posibilidad de crecer con sus familias, sino que también los pusieron en situaciones terribles, de abuso, maltrato, violencia física, psicológica y sexual. Yo quería encontrar muchos más datos de la jueza (Pons), me interesaba saber de su pasado, de dónde venía; explicar de algún modo el ensañamiento y la crueldad. Fernanda Berti, que colaboró en la investigación, se topaba con una pared cuando buscaba quién podría hablarnos de ella. La información que aparece en el libro sobre la iglesia, la policía y el juzgado de menores proviene en su mayoría de expedientes judiciales y de algunas pocas entrevistas.
Narrar el pasado, construir el presente
El título del libro remite a Malmö, la ciudad donde María vive en Suecia desde hace décadas. Allí transcurrió gran parte de su vida adulta: trabaja como enfermera acompañando a personas en situación de vulnerabilidad, allí nació su hijo y encontró nuevas formas de habitar el mundo después del trauma. En ese sentido, el libro no se detiene únicamente en el horror vivido durante la dictadura, sino también en la posibilidad de reconstruir una vida y proyectar un futuro.
– Si bien los protagonistas de Malmö son tres, es María Esther – la hermana mayor– la que pareciera ser la voz principal de la historia. ¿A qué se debe?
María siempre ha sido la portavoz de la familia Ramírez. Cuando empecé a escribir el libro, Carla Ocampo Pilla, abogada de la familia Ramírez, y Rubén García, psicólogo que trabajó preparando a lxs hermanxs Ramírez para la reunificación con su padre, me pusieron en contacto con María. Y la colaboración con ella fue hermosa. María es una persona excepcional, que no solamente se anima a hablar del pasado sino que también muestra cómo pudo sobrevivir el horror. María es pintora y ávida lectora, y su trabajo de reconstrucción y de recreación personal está en la búsqueda de justicia en el ámbito de la ley, y también en el arte y la literatura. Como crítica cultural, me fascina pensar cómo el arte y la literatura pueden contribuir a la creación de sociedades más justas y solidarias.
– ¿Cómo puede leerse esta historia a 50 años del golpe?
Ésta, como tantas otras historias que están siendo contadas o vueltas a contar a 50 años del golpe, son una advertencia para nosotrxs como sociedad. Son un recordatorio importante de la necesidad de seguir portando las consignas de memoria, verdad y justicia; nos convocan a seguir recordando y a seguir imaginando una sociedad más justa. Pienso en todo lo que perdimos y el riesgo de volverlo a perder.




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