Por Isabel Escalada*
Foto: Lucía Vite – Instagram La Madriguera

 

La cultura fue uno de los sectores más golpeados desde el inicio de la gestión de Javier Milei y sin dudas 2025 no fue un año sencillo para sostener un centro cultural en la región. La crisis social y económica condena a quienes deben financiar los gastos de estos espacios y afecta a la asistencia de las y los vecinos a los eventos culturales.

Una de las noticias que más golpeó a la cultura conurbana fue el cierre de El Barrio Cultural que luego de nueve años en Remedios de Escalada, por cuestiones vinculadas a la falta de sostén económico, no pudo mantener sus puertas abiertas. Desde el espacio comunicaron que les fue “imposible” pagar la renovación del contrato de alquiler, a pesar de haber intentado juntar el dinero por medio de eventos, ferias y colectas durante varios meses.

Gala Otero, una de las participantes del colectivo que organiza este centro cultural, explicó una de las alternativas que buscaron para continuar y que finalmente no fue suficiente: “No nos aumentamos el sueldo durante todo el año y los últimos meses antes de tener que dejar el espacio resignamos nuestro ingreso, quienes teníamos la posibilidad de hacerlo, para ayudar al Barrio”. A pesar de haber cerrado sus puertas, Otero afirmó que no pierden la esperanza: “El Barrio no va a estar más en Dr. Melo 4565, pero seguramente volverá a resurgir en algún otro lugar porque este es un espacio de resistencia en medio de esta batalla cultural”. Ante este cierre, la poeta, cineasta y responsable del espacio La Madriguera, Martina Cruz, se lamentó por lo sucedido y sostuvo: “Si uno de los centros culturales desaparece, es un ataque hacia todos”.

Una de las noticias que más golpeó a la cultura conurbana fue el cierre de El Barrio Cultural, luego de nueve años en Remedios de Escalada, por cuestiones vinculadas a la falta de sostén económico. Foto: Facebook.

 

Cómo resisten los espacios

“El contexto actual es profundamente preocupante. A una recesión brutal se suma el recorte sistemático de gran parte del financiamiento destinado a la actividad cultural, como resultado directo de las medidas adoptadas por el Gobierno Nacional”, denunció Marcelo Montero, representante de La Casa Espacio de Debate y Cultura de Claypole, y agregó que “a esto se suman los tarifazos constantes en servicios como gas y electricidad, que terminan de asfixiar a los espacios culturales”.

Foto: Facebook La Casa Espacio de Debate y Cultura de Claypole

Montero explicó que La Casa debió suspender ciertos proyectos por la falta de financiamiento oficial. “Lamentablemente, nos vimos obligados a discontinuar muchos proyectos especiales, como el programa de cine, teatro y música con escuelas públicas que, durante 10 años, permitió que más de 15.000 chicos de todas las edades accedieran gratuitamente a nuestra sala. Ese proyecto existía únicamente gracias al financiamiento nacional, que ahora ha desaparecido”.

El centro cultural La Madriguera, ubicado frente a la estación de Temperley, abrió sus puertas pocos meses después del inicio de la gestión de Javier Milei. Su representante, Martina Cruz, aseguró que fue “a puro pulmón” para “responder al gobierno de derecha que no le interesa para nada que exista un espacio como este”. En esa línea, Otero coincidió con la idea y reclamó: “Los centros culturales son los primeros espacios que se atacan cuando hay crisis o cuando está la derecha en el gobierno, porque son los espacios donde se crea el pensamiento crítico”.

El fundador de Cine Club Turdera y Cine Club Adrogué, Ramiro Baca, explicó que no está “expuesto a los riesgos” que comparten quienes tienen un centro cultural propio ya que él solo ocupa otros espacios para proyectar cine a los vecinos del conurbano. No obstante, presencia esta crisis y le hace frente. “Los centros culturales son instituciones que damos por hecho, pero son piezas fundamentales en la democracia”, aseguró.

Foto: Lucía Vite para La Madriguera

La asistencia de las y los vecinos a los centros culturales de la región fue bajando mes a mes y en cada uno de los espacios ofrecen distintas opciones para que la comunidad no pierda el acceso a la cultura. En La Casa notaron, a partir de junio de 2025, la disminución de público en las funciones, incluso siendo gratuitas o con “entradas populares”. Desde Cine Club, Baca aseguró que bajaron los costos de entradas y comida para no perder público: “Cobro dos mil pesos y si veo que la persona no tiene trabajo o no puede pagarlo entonces pasa gratis, no queda nadie afuera”. Asimismo, La Madriguera realizó “eventos a la gorra” para que la gente “no sienta que no puede venir porque no tiene plata”.

Ante esta crisis, gran parte de los centros culturales, teatros, bibliotecas populares, artistas, trabajadores y gestores de la cultura de la región se unieron bajo el nombre de “Red Cultural Conurbano Sur” para defender la cultura ante el gobierno de Javier Milei. “Tenemos asambleas, marchamos y pensamos cómo nos podemos posicionar como espacios culturales para generar una resistencia a esta situación”, cerró Cruz.


*Isabel Escalada es estudiante de la Licenciatura de Comunicación Social en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora (UNLZ). Gestiona las redes sociales de distintos medios gráficos y es creadora de contenido sobre cine para plataformas digitales.