Mientras el Gobierno avanza con su agenda legislativa, la falta de una oposición articulada y el deterioro de la economía real plantean interrogantes.

 

Argentina ingresó en una temporada de debate parlamentario que, si bien mostró la orfandad de la construcción opositora, abrió una ventana para discutir los proyectos del oficialismo, aunque es temprano para determinar si salió del letargo en el que se acomodó tras el triunfo electoral de La Libertad Avanza.

La profundidad de los temas centrales que se debaten en las sesiones extraordinarias son de tal magnitud que llama la atención la colaboración que prestaron los sectores aliados.

El Gobierno, sin dudas, tiene un legítimo derecho de avanzar con sus propios proyectos, pero es igual de conveniente la existencia de una oposición lúcida, inteligente y articulada para que no se genere una legislación hecha a base de parches, prebendas o intereses sectoriales y se consolide la idea de un producto de país con reglas claras y perdurables en el tiempo.

Qué debate el Congreso

En lo formal, el paquete de leyes que envió el Poder Ejecutivo para las sesiones extraordinarias tiene como núcleo las siguientes iniciativas:

Reforma laboral: con sus contramarchas y cambios de último momento, apunta a facilitar a los empresarios “contratar y descontratar”, flexibilizar la jornada laboral y fraccionar vacaciones. A contramano de lo que se discute en el mundo y en la región, no hay una palabra acerca de reducir la cantidad de horas semanales de empleo, que se mantiene en 48 horas. Chile avanza en un proyecto para bajar a 40 horas y Brasil se encamina en el mismo sentido.

Otros dos aspectos es que se menciona la cantidad de juicios laborales y el daño que produce a las empresas, un punto que mira más hacia el funcionamiento de la Justicia que el de la jornada laboral, el empleo registrado, los cambios de horario y la funcionalidad de cada trabajador. Es más, una reforma laboral es una excelente oportunidad para incorporar aspectos que la pandemia puso en evidencia, como a quién le corresponde aportar los elementos de trabajo en caso de home office y el derecho a la desconexión.

Claro que, para esto, las conducciones sindicales deberían estar un poco más cerca de la cotidianeidad laboral. Un dirigente que perteneció hasta hace poco al grupo de conducción cegetista afirmaba en diciembre que “el pluriempleo es para los que trabajan en negro”. Basta con pegarse una vuelta por el barrio de la vida real de la gente para desmentir eso. Los sindicatos dejaron correr diciembre sin mucho revuelo y volvieron a mostrarse como defensores fieles de sus propios intereses y no del núcleo de trabajadores a los que dicen representar, un núcleo que, además, es cada vez más pequeño.

La pregunta queda abierta: ¿será que, así como muchos empleadores decidieron prescindir de las organizaciones intermediarias, como los sindicatos, los propios trabajadores también perdieron la fe en que la construcción colectiva de representación y defensa de sus derechos sea hoy una vía válida o, al menos, una opción real?

Mientras se discutía la reforma, Milei recibió a empresarios y luego viajó a Estados Unidos mientras el Congreso estaba en pleno debate.

Régimen Penal Juvenil: el tratamiento de la modificación legislativa que permitiría el juzgamiento desde los 14 años fue acelerado a la luz de la hiperpresencia mediática de casos delictivos que involucraron a algún adolescente. Se impuso una frase tan repetida como absurda: “delito de grande, pena de grande”.

¿Cuáles serían los delitos de los “chicos”? Los juristas Marisa Herrera y Andrés Gil Domínguez abordan en un artículo del sitio Palabras de Derecho la incidencia de los adolescentes y chicos en los casos punibles. “Desde el punto de vista cuantitativo, está claro que el problema de la seguridad en el país no pasa por el accionar de los adolescentes. Los datos del Ministerio Público bonaerense revelan que la participación juvenil en el delito constituye apenas el 2,25% del total provincial”, remarcan para situar el tema en el distrito más poblado del país.

Hay otro punto. El texto incorpora el financiamiento para los nuevos espacios para jóvenes, ¿pero eso será factible en un contexto de severo ajuste y desmantelamiento de políticas públicas en infancia y adolescencia?

En dónde estamos parados

El último informe de Capital Humano confirmó un dato que no anticipan solo las encuestas, sino también los bolsillos: los préstamos de corto plazo se convirtieron en un peligroso reemplazo de los ingresos, en busca de llegar al final de un mes que a gran cantidad de argentinos les queda largo.

Eso explica por ejemplo los niveles de morosidad para los créditos en pesos, que tocaron un nuevo máximo en noviembre (8,82% de irregularidad de familias), de acuerdo con los datos que tiene el Banco Central y que entrega con rezago. Si se tiene en cuenta que el Gobierno admite en el Indicador Laboral que los últimos cuatro meses medidos registran una caída del poder adquisitivo, luce difícil pensar que los niveles de morosidad se moderen.

A su vez, las consultoras son una foto de lo que piensa un sector representativo de la sociedad. El último relevamiento de Management & Fit muestra que sólo el 25,4% considera que la situación económica del país es positiva y en cambio, es evaluada como negativa por el 47,1%.

En cuanto a la situación económica personal, las percepciones empeoran: se presenta como negativa para el 35,2% y positiva para el 30,8%, mientras que el 33,9% menciona que su situación es regular. Un listado de las principales preocupaciones está a tono con esa percepción. La inflación ocupa el primer lugar de menciones y la dificultad para llegar a fin de mes alcanza el 22,6%, seguida de los bajos ingresos, con el 18,1%.

José Mayans, presidente del bloque de senadores de UxP, rechazó la reforma y criticó a los dirigentes de la CGT: «No estuvieron a la altura de las circunstancias, ya que son los encargados de preservar el sistema de derecho de los trabajadores».

Mientras el Congreso discute reformas discutibles y el oficialismo celebra bajas de inflación que no desinflan desde hace ocho meses, otra realidad golpea a diario. La empresa de neumáticos FATE anunció el cierre definitivo de su planta y el despido de 920 trabajadores, afectando a cientos de familias y poniendo en jaque a toda la industria del neumático en la Argentina. Se suma a las más de 20 empresas y casi 4.500 trabajadores afectados por medidas de cierre o suspensión en el último trimestre del año pasado. Las regiones donde la crisis resultó más aguda fueron la provincia de Buenos Aires, Santa Fe y el NOA, es decir, los núcleos productivos e industriales, donde las celebraciones oficiales aún no tienen la mesa tendida.


*Gabriela Granata es Licenciada en Periodismo de la Universidad de Lomas de Zamora y cursa una Maestría en Comunicación Digital e Interactiva en la Universidad de Rosario. Es docente de las materias de Taller de Redacción Periodística (UNLZ) y de Periodismo Político, Introducción al Periodismo y Prácticas profesionales en las Universidades Católica Argentina (UCA) y de Belgrano (UB). Realizó cursos de posgrado en Comunicación Política en FLACSO.

Se desempeñó como redactora y editora en agencias de noticias NA y Télam, en el diario Crítica y dirigió la revista de actualidad Veintitrés. Actualmente, es la directora periodística del diario especializado en economía BAE Negocios baenegocios.com y conduce el programa de radio Números primos, los viernes de 17 a 18 por AM Con Vos.